PARTICIPAN INSTITUCIONES Y COMUNIDAD
Desde esta instancia se busca poner en marcha el plan de manejo de esta importante área protegida, que comprende territorio de los municipios de Bolívar y Trujillo. Son 4.378 hectáreas con importantes objetos de conservación, entre ellos, el recurso agua, ya que allí nacen los afluentes del embalse SARA BRUT.
B-326 Bolívar, 9 noviembre de 2020
Con la participación de las diferentes instituciones, organizaciones locales y representantes de la comunidad, se instauró en Bolívar el Comité de comanejo del Distrito Regional de Manejo Integrado Guacas-Calamar. Desde esta instancia se buscará poner en marcha el plan de manejo de esta importante área protegida.
El DRMI Guacas-Calamar fue declarado como área protegida, mediante Acuerdo de la CVC, en octubre del año pasado. Éste incluyó al DRMI Guacas, que había sido declarado en 2016, y pasó de tener 170,3 a 4.378,1 hectáreas, con la incorporación de toda la subcuenca del río Calamar, tributaria de la cuenca del río Pescador. De esta manera, la nueva área protegida incluyó territorios de los municipios de Bolívar y Trujillo.
Este nuevo espacio de interacción cuenta con la vinculación de instituciones públicas y privadas, el sector educativo, el sector salud, organizaciones locales, juntas administradoras de acueducto, juntas de acción comunal de la zona y la CVC.
"En esta instancia participamos todos los que tenemos algún tipo de influencia en el área protegida. Lo que pretendemos, a través de este comité, es que cada uno pueda definir de qué manera va a contribuir, desde sus competencias, a que el plan de manejo se haga realidad", manifestó Sandra Giraldo, directora de Ecofuturo.
La zona que comprende el DRMI Guacas-Calamar es de gran importancia, puesto que allí nacen las aguas que surten el embalse SARA BRUT, sistema que brinda agua potable a siete municipios del norte del Valle.
"El trabajo aquí es una gran suma de esfuerzos. Esta área protegida fue declarada por solicitud de la misma comunidad, quien se han caracterizado siempre por su alto compromiso con la conservación y restauración de todos los recursos, siendo el agua el más importante de todos, además de las especies de flora y fauna identificadas", agregó Giraldo.
Tratándose de un área protegida, existen objetivos encaminados a la conservación del área; asimismo, hay otros dirigidos a orientar las actividades productivas que determinan la subsistencia de las comunidades asentadas en la zona y, por ello, es tan importante el trabajo articulado entre las partes.
"No solamente es el tema de conservación, también hay unas áreas para producción, de uso intensivo, vías, poblados, entonces, lo que se busca es que mediante ese ordenamiento se puedan definir unos usos permitidos para lograr el punto de equilibrio entre la actividad productiva y la conservación", puntualizó la representante de Ecofuturo.
Esta área viene siendo intervenida años atrás, desde la construcción del embalse; la Corporación ha adelantado acciones importantes en toda la cuenca. También se han firmado Acuerdos Recíprocos por el Agua con algunos propietarios de predios privados, a través del desarrollo de la Campaña de orgullo por la cuenca Pescador.
Dentro del Plan de Acción 2020-2023, la CVC ha destinado inversiones para la implementación de herramientas de manejo del paisaje, que buscan aportar a la restauración de las áreas que requieren ser recuperadas, así como a la reconversión de sistemas productivos que permitan el sustento económico de las familias, de una manera amigable con el ambiente.
Proyectó: Jéssica Henao Carvajal - Comunicaciones CVC
Revisó: Julián Ramiro Vargas
Wilson García y Mauricio Guzmán Ferraro - Comunicaciones CVC










