MAS QUE UNA AVENTURA
Estudiantes de la zona rural descubrieron el origen del agua, gracias a una caminata educativa al acueducto Aguamar. Para muchos, fue la primera vez que veían de cerca cómo el líquido llega a sus hogares, a través de una experiencia que mezcló aventura, conocimiento y conexión con su comunidad.
B-278 Buga, 17 de octubre de 2025
Cuando el sol apenas comenzaba a asomarse entre las montañas de la vereda La María, en Guadalajara de Buga, un grupo de estudiantes del centro educativo Nuestra Señora de Fátima y profesionales de la CVC se reunieron por una misión especial: descubrir el lugar donde nace el agua que llega a sus hogares.
La travesía fue mucho más que una salida escolar, pues con mochilas al hombro y la curiosidad como brújula, recorrieron senderos rodeados de vegetación nativa, cruzaron puentes de madera y siguieron el curso del río que da vida a su territorio.
Su destino era el acueducto rural Aguamar, un sistema vital que abastece a más de 1.600 personas y que, para ellos, se transformó en aula viva, símbolo de esfuerzo colectivo y fuente de inspiración.
Aprender desde el origen
La jornada, guiada por el entusiasmo de los estudiantes, se convirtió en una experiencia educativa al aire libre, en compañía de profesionales de la CVC, docentes e integrantes del acueducto. Cada paso revelaba no solo la belleza del entorno, sino también el valor de los recursos naturales que, muchas veces, pasan desapercibidos.
Al llegar, fueron recibidos por miembros de la junta administradora del acueducto, como Henry Solís, quien explicó detalladamente el funcionamiento del sistema: desde la captación del agua hasta su distribución.
“Tenemos 155 suscriptores y si cada uno representa una familia de tres o cuatro personas, estamos hablando de más de 1.600 beneficiados. Este acueducto no es solo infraestructura, es el resultado de años de esfuerzo colectivo, símbolo de unión, esfuerzo y sostenibilidad”.
Para Hellen Díaz, estudiante de la institución, fue una experiencia transformadora: “Nunca había visto cómo llega el agua a mi casa. Caminar hasta el acueducto me hizo entender que detrás de cada gota hay mucho trabajo y cuidado. Me siento más conectada con mi comunidad”.
Conexión, conciencia y comunidad
Para muchos estudiantes, fue la primera vez que entendieron cómo llega el agua a sus hogares. Y lo hicieron no desde un libro, sino desde la experiencia directa, el contacto con la tierra y el diálogo con quienes la cuidan. Esta actividad no solo fortaleció el aprendizaje ambiental, sino que sembró en ellos un profundo sentido de pertenencia y respeto por su territorio.
Proyectó: Idaly Herrera - Comunicaciones CVC. Tel: (602) 237 9510, ext. 2427
Revisó: Beatriz Canaval y Mauricio Guzmán Ferraro - Comunicaciones CVC










