EL RÍO CAJAMBRE FORTALECE SU COMPROMISO POR LA CONSERVACIÓN DEL MANGLAR
Desde 2018, las comunidades de la cuenca del río Cajambre vienen implementando los Acuerdos Recíprocos por la Conservación del Manglar y su Biodiversidad. Con la entrega oficial de una escarchadora —productora de hielo en escamas— alrededor de 600 familias se verán beneficiadas, optimizando sus actividades productivas y fortaleciendo su compromiso con la conservación del ecosistema.
B-307 Buenaventura, 21 de noviembre 2025
Los Acuerdos Recíprocos iniciaron su construcción en 2016, con el propósito de transformar comportamientos, fortalecer la educación ambiental y generar orgullo por el ecosistema manglar. Este proceso permitió, en 2018, la firma del primer Acuerdo en las bocanas de Punta Bonita, Pital y Guayabal, consolidando una estrategia comunitaria que continúa dando frutos.
El director general, Marco Antonio Suárez Gutiérrez, expresó: “El Acuerdo ha contado con una participación activa del Consejo Comunitario, la Asociación Guardianes del Manglar, las mujeres piangüeras y organizaciones comunitarias, quienes han asumido la conservación del manglar como una responsabilidad compartida. Gracias a su compromiso, hoy se reportan cerca de 1.700 hectáreas bajo conservación, vedas concertadas para el manejo adecuado de la piangua, reducción de aprovechamiento ilegal y el fortalecimiento de programas como la protección de neonatos de tortugas marinas”.
La importancia de esta máquina escarchadora —productora de hielo en escamas— trasciende lo operativo: su llegada representa un alivio directo para más de 600 familias que dependen de la pesca artesanal y es una respuesta concreta a una necesidad expresada por la comunidad, este equipo permitirá conservar mejor los productos pesqueros, reducir costos, evitar desplazamientos nocturnos o viajes largos hacia Buenaventura para comprar hielo y disminuir la emisión de CO₂ al reducir la necesidad de transporte constante.
Suárez Gutiérrez, agregó: “Este es un compromiso que adquirimos con la comunidad y hoy, después de casi un año de gestión, podemos cumplirlo. La escarchadora viene desde China, fruto de una inversión que apoya lo social y que tiene un propósito claro: fortalecer la conservación del manglar a través del apoyo directo a las actividades productivas de quienes lo cuidan todos los días. Proteger el ambiente no es solo vigilarlo; también implica brindar herramientas que mejoren la calidad de vida y las oportunidades económicas de las familias.”
Tania Lucia Díaz, representante legal de Guardianes del Manglar, expresó, “Nos sentimos muy agradecidos con la Corporación, el director general y todos los funcionarios que nos ayudan de manera constante en nuestras actividades, no ha sido fácil pero hemos aprendido que cuidar nuestro territorio es una tarea que se debe hacer y esta entrega es para nosotros un sueño cumplido”.
Más oportunidades, más sostenibilidad
La estrategia de conservación ha contribuido al mejoramiento de los medios de vida mediante incentivos como aparejos de pesca, congeladores, pie de cría de gallinas, asistencia técnica y procesos de formación. La llegada de la escarchadora, por su impacto directo y multisectorial, se convierte en uno de los hitos más relevantes de los últimos años:
● fortalece la pesca artesanal
● mejora la conservación de alimentos
● reduce gastos familiares
● evita viajes nocturnos o de riesgo
● disminuye la emisión de CO₂
● apoya la economía local sostenible
La experiencia de Cajambre evidencia que la corresponsabilidad es la base de todo proceso de conservación. Con el compromiso de la comunidad y el respaldo institucional, el territorio fortalece su capacidad para proteger el manglar y mejorar la calidad de vida de sus habitantes. Esta entrega representa un paso más hacia un futuro donde la conservación y el bienestar caminan de la mano.
Proyectaron: Danna Rachelt Asprilla - Comunicaciones CVC










