ALREDEDOR DE DIEZ INDIVIDUOS MURIERON
30 ataques por perros y gatos se han reportado en municipios como Cali, Jamundí y Yumbo. Casi la mitad han resultado con la muerte de especies como perezosos, erizos, zorros y zarigüeyas.
B-228 Cali, 2 de septiembre de 2025
La presencia de perros y gatos en ecosistemas naturales está generando una amenaza preocupante para la biodiversidad, pues estos animales pueden depredar aves, mamíferos pequeños, reptiles y anfibios, alterar las dinámicas poblacionales y competir por recursos con especies nativas. Pese a que no es culpa de estos animales, pues es su instinto, sí que la es de sus dueños.
Esta preocupación se ve reflejada en las estadísticas de la Dirección Ambiental Regional Suroccidente, dependencia de la CVC, a la que en solo cuatro (4) meses le fueron reportados más de 30 casos de interacción negativa entre animales domésticos y fauna silvestre, distribuidos en municipios como Cali, Jamundí y Yumbo.
Marilyn Velásquez, bióloga de la Regional Suroccidente de la CVC, informó que “la zarigüeya (Didelphis marsupialis) es la especie más afectada, seguida por iguanas, zorros cañeros, guatines, perezosos de dos dedos, erizos y diversas aves, tales como iguazas, azulejos y tangaras”.
De acuerdo con el informe, alrededor de diez individuos murieron como consecuencia de los ataques por parte de fauna doméstica y tres individuos tuvieron que ser sometidos a eutanasia, debido a la gravedad de sus lesiones.
La problemática se intensifica cuando los perros y gatos son dejados en libertad, lo que facilita su incursión en zonas ecológicamente sensibles como bosques, humedales y áreas protegidas del departamento.
Duván García, biólogo de la Dirección de Gestión Ambiental de la CVC, también expresó su preocupación por la presencia constante de perros y gatos en zonas boscosas, vistos mediante cámaras trampa que hacen parte de la Red Otus.
“La presencia de estos animales en hábitats naturales representa un riesgo para la biodiversidad, ya que no solo depredan, sino que también alteran el comportamiento natural de la fauna silvestre. En algunos casos, han llegado a modificar sus patrones de alimentación, considerando a los animales domésticos como una fuente accesible de alimento, ya sea mediante la depredación directa o al consumir restos asociados a ellos. Esto, sin duda, incrementa la frecuencia de interacciones negativas”, detalló el profesional.
Además del impacto directo en la depredación y alteración de hábitos, los animales domésticos pueden transmitir enfermedades como parvovirus, moquillo, rabia o toxoplasmosis, las cuales afectan gravemente a las poblaciones silvestres.
El biólogo recalcó que “estas situaciones generan un desequilibrio en las relaciones ecológicas, reducen la supervivencia de especies nativas y pueden provocar cambios irreversibles en los ecosistemas”.
Casos recientes
En la parte alta de Pance, la comunidad reportó a la CVC el ataque de un perro a un erizo, el cual, a pesar de los esfuerzos del personal veterinario de la Corporación, no pudo sobrevivir por las graves heridas sufridas. Este no fue un caso aislado. La comunidad informó que otros animales silvestres también han sido víctimas de ataques similares en la zona.
En Yumbo, en el sector de Acopi, un perezoso fue víctima de un ataque por parte de perros, los cuales le ocasionaron más de 10 fracturas en su cuerpo. Debido a la gravedad de las heridas, fue necesaria la eutanasia.
Por ello, la CVC hace un llamado urgente a la tenencia responsable de mascotas por parte de los ciudadanos, ya que es fundamental para reducir su impacto sobre la fauna silvestre. Mantener a perros y gatos bajo control, garantizar su vacunación y esterilización, así como evitar su acceso a hábitats naturales, contribuye significativamente a la protección de la biodiversidad.
Redactó: Dennis Alejandra Gómez – Comunicaciones CVC
Revisó: Marilyn Velásquez – Regional Suroccidente CVC
Duván García – Dirección de Gestión Ambiental CVC
Wilson García y Mauricio Guzmán Ferraro – Comunicaciones CVC










